Ir al contenido principal

Prólogo a "Naturaleza inacabada", de María Lara

La humedad provoca deterioro en las paredes de un hogar que se (des)habita, es el cansancio, el hastío, la tristeza inconclusa lo que ha deteriorado este cuerpo que María Lara nos describe a lo largo de sus páginas, un cuerpo que nos enseña a amar y luego a enterrarlo. 

Se nos presenta como una cronista que relata la muerte lenta y abrupta de lo irreparable, moviéndose por un camino natural y onírico. Ha parido una nostalgia desde la destrucción de sus certezas.

La poesía de María Lara está escrita desde la sensibilidad de quien enseña a los otros a sentir por medio del lenguaje, la poesía como salvación, pero también como muerte, la dualidad que nos narra de ese miedo insostenible al paso del tiempo.

Este cuerpo está vacío, habitémoslo.

Esta tristeza es insaciable, alimentémosla.

Las ruinas están abiertas, entremos.

La poesía de María Lara es una invitación, un estímulo.


Ana Lucía Galicia

Ciudad de Guatemala

14 de marzo de 2021



«

Letanía a la expoliación

Yo soy de la vida

        ella no me pertenece.

Yo soy de la sed

        ella no me pertenece.

Yo soy de la brisa

        ella no me pertenece.

Yo soy de la sangre

        ella no me pertenece.

Yo soy de la necesidad

        ella no me pertenece.

Yo soy de la muerte

        ella no me pertenece.

Yo soy de la eternidad

        ella no me pertenece.

Con los dientes sujeto

mi territorio único:


            la adhesión

                        la sombra

                                el accidente.

»

María Lara  -  Naturaleza inacabada  -  Serie Periferia



Disponible en Sophos y Libro Abierto

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sobre "Suelo incierto", de Luis Pedro Villagrán Ruiz

Encuentro los poemas de Suelo incierto con algunos puntos que me parece importante comentar. En principio, en cuanto a la construcción de los versos, noto esa capacidad de síntesis esencial en la poesía. Al respecto de las ideas versadas, sería inútil desmenuzar los textos, pues los considero sólidos y definitivos. Hay emociones personales que se desatan, una introspección de lo que una persona, sea quien sea, puede querer decir sin atreverse y que puede también quedar perfectamente oculta con el empleo de esa metáfora sin presión, figura maravillosa cuando no se ve forzada, cuando construye escenario de la manera como ocurre en cada uno de tus textos que así toman un rumbo narrativo, como de escena de película. Noto en cada uno de los tres apartados un sentido distinto y particularmente me quedo con el primero, que es mucho más íntimo o que, posiblemente, me hace sentir identificado en este momento... Al final de la lectura, cada verso siempre llega en el instante preciso "conoc...

Sobre "Santiago, de todos los caballeros", de Luis Pedro Villagrán Ruiz

Luis Pedro Villagrán Ruiz nos obsequia en Santiago de todos los caballeros una narración impecable; llena de tabúes y verdades que la sociedad ha pretendido ignorar; tal como se cubre el sol con un dedo. El arriesgado contenido y la desnudez de un alma atormentada se desvelan con la sutileza de una melodía y la desbordante ira del ser incomprendido. Santiago –Santi– es un joven católico con sueños y deseos por ser él mismo y por demostrar su devoción a la Virgen de la Concepción, pero sus deseos más íntimos no son del agrado de la sociedad; sobre todo de la Iglesia. La travesía del ser homosexual en un ámbito educativo religioso –en una sociedad que se jacta de sus valores cristianos y autoridades patriarcales– sobrepasa los límites de los derechos humanos. Un ser «especial», «diferente», «raro», «sensible»... rebelde; y cuantos adjetivos similares existan, siempre estará bajo la mirada del rigor social; precisamente porque rompe los estándares y se rebela ante todo –incluso– ante sí...

Melancolía e ironía: la voz de Emmanuel Paredes en Atrabilis

Esta es, suerte mía, la segunda vez que acompaño a Atrabilis para emprender su viaje y, verdaderamente, es un honor que va más allá de lo que podría desear. La primera vez que lo tuve en mis manos, al leer el título, tuve que hacer una pausa para buscar en mi cerebro una definición que no encontré. Atrabilis no es una palabra común. Así que me acerqué al diccionario y la busqué: «Uno de los cuatro humores principales del organismo según las antiguas doctrinas de Hipócrates y Galeno» y «Sustancia del cuerpo humano que, en la medicina antigua, era causante de la melancolía, la hipocondría y la manía», también era llamada bilis negra. Aún hoy en día se le llama atrabiliarios a quienes padecen de estas enfermedades, dice Wikipedia, mientras yo me pregunto si todavía podemos considerar a la melancolía como enfermedad, con todos los prejuicios que esta palabra conlleva...  Dejando de lado a aquelles que quieren gobernar las palabras y, por lo tanto, gobernar lo que pensamos, creo que A...